ice
un diccionario moderno: "Egoísmo (del latín ego, yo). Inmoderado amor que
uno se tiene a sí mismo y que le hace buscar siempre el bien propio, sin
cuidarse de los demás. Y pone como contrario el altruismo".
Es muy difícil
para una persona comprender y aceptar que es egoísta, a causa de ese mismo
defecto.
Con el egoísmo
hay que tratar desde la niñez, si se descubre en los hijos pequeños. Todo
ser humano tiene tendencias egoístas, pero que pueden ser controladas y
atenuadas por la satisfacción que produce la práctica del amor. Hay más
probabilidades de que un hijo único sea egoísta, pues se ha criado sin
compartir nada con nadie y los padres están volcados sobre él.
Aunque el
diccionario dice que lo contrario de egoísmo es el altruismo, pienso que, de
acuerdo con la Biblia, el egoísmo es el amor al revés.
Una de las cosas
que más me convenció del Evangelio fue el énfasis en la enseñanza y en la
práctica del amor. De hecho, yo tenía unos tíos por parte de padre que
hacían sufrir mucho a sus buenas esposas y todo por un marcado egoísmo de
ellos. Recuerdo que alguna vez venían ellas a casa llorando a contar sus
penas a mi madre. Se comentaba entre familia que los Loyola, de mayores eran
insoportables, que tenían alma de mayorales de esclavos. Y en mi
adolescencia me preguntaba: "¿Tendré que ser yo como ellos? ¿Haré de mi
mujer una sirvienta esclava?" Pero cuando Cristo vino a mi vida, enseguida
supe que no iba a ser así. Cuando escribo estas líneas he pasado de los
cincuenta, y cada día amo más a mi mujer y trato de ser más considerado con
ella.
Algunas veces,
en talleres mecánicos, en viajes, he oído a jóvenes hablar sobre el
matrimonio. Les he preguntado: "¿Para qué piensas casarte?" En un porcentaje
muy alto me contestan que necesitan una mujer que les sirva, que les sacie
el apetito sexual y cosas por el estilo. De verdad, esto me produce mucha
pena. La mujer objeto parecería estar eliminada del siglo XX, pero abunda
donde menos debe existir: en el matrimonio.
La otra cara de
la moneda es la mujer que aspira y llega a compartir su vida con un hombre
útil. A lo que se llama comúnmente amor por interés, o matrimonio por
conveniencia.
Muchas veces al
aconsejar a un matrimonio que pide ayuda, encuentro, al escucharles, que
cada uno, o una de las dos parten desde sus egoísmos para acusar al otro.
Recuerdo a una chica cristiana que me consultó, porque tenía dudas respecto
a casarse con el novio que tenía porque —decía ella— era muy tacaño, y temía
que iban a tener problemas por causa del dinero. Ella tenía un buen trabajo
y ganaba bastante. Comencé a preguntarle en qué forma gastaba ella su propio
dinero. Me respondió alegremente: "Me lo gasto casi todo en ropas buenas y
modernas, en zapatos, perfumes, prendas, etc." Ahondando un poco más,
descubrí que su novio daba sus diezmos y ofrendas a la iglesia y que ella ni
eso hacía. En resumen, ella gastaba lo suyo con facilidad, pero únicamente
en ella misma. Es probable que tachara de tacaño a su novio, porque no se
extremaba en regalos para ella, en llevarla a buenos restaurantes, etc.
Con mucha
paciencia y cuidado le mostré su egoísmo, retándola a que comenzara a
invertir su dinero en algo que no fuera ella misma, esto por algún tiempo,
como un ejercicio práctico, para encontrar la satisfacción del amor. Más
tarde me confesó que le había hecho mucho bien y que seguía aprendiendo en
otras áreas de su vida, donde el egoísmo la tenía ciega.
La primera
condición que Jesús pone a un discípulo para que le siga es: "Niéguese a sí
mismo". El Maestro sabía muy bien que era difícil hacer solidaria a una
persona egoísta. Conocer bien el carácter de Cristo es una ventaja para
combatir a este enemigo del matrimonio: El Egoísmo.
El apóstol Pablo
da una buena receta para los egoístas, y la da dentro del marco matrimonial:
"Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos.
El que ama a su mujer, a SI MISMO SE AMA" (Efesios 5:28).
Aunque el
diccionario dice que lo contrario de egoísmo es el altruísmo, pienso que, de
acuerdo con la Biblia, el egoísmo es el amor al revés.
_______________________________________________________________
|Intro|Cap.1|Cap.2|Cap.3|Cap.4|Cap.5|Cap.6|Cap.7|Cap.8|Cap.9|Cap.10|
|Cap.11|Cap.12|Cap.13|Cap.14|Cap.15|Cap.16|Cap.17|Cap.18|