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Cuando
los niños juegan dentro de su casa, usted tiene un control más efectivo
sobre ellos que cuando están en el exterior. ¡Pero los chicos también
necesitan jugar fuera del hogar! Entre los peligros que existen en el
exterior (el tráfico, los extraños, etc.) uno de los mayores es la
electricidad. Estas son algunas de las medidas que debe tomar para que sus
hijos pequeños no se conviertan en víctimas de la energía eléctrica:
No
permita que sus hijos echen a volar cometas o papalotes cerca de cables
eléctricos.
Como
medida de precaución, revise que la cometa no tenga nada de metal y que
el cordel no tenga alambres.
Si
la cometa ,se enreda en los cables eléctricos, no trate de zafarla;
ordene a sus hijos que suelten el cordel y que dejen la cometa donde
está.
Enséñeles
a sus hijos a no jugar encima o alrededor de los transformadores montados
sobre bases; esos transformadores son pequeños gabinetes de metal,
colocados sobre placas de cemento, que convierten el alto voltaje en bajo
voltaje para el uso de residencias y establecimientos.
Hágales
conciencia a sus hijos, desde muy pequeños, que no deben acercarse a
ningún cable que esté caído, ni tampoco a los objetos que estén en
contacto con ellos, aunque piensen que no tiene corriente, ni tampoco a un
poste partido y del cual sobresalgan los cables interiores.
Enséñeles
cómo los árboles, sobre todo los húmedos, pueden ser conductores de
electricidad.
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En
medio de la complicada vida moderna, muchos padres se preguntan si
estarán concediendo suficiente atención a sus hijos. Por eso hemos
confeccionado una breve lista de "síntomas" que les indicarán
que sus hijos necesitan que ustedes les dediquen más tiempo:
1)
Cambios significativos en la conducta, en hábitos de comer, en los
estados de ánimo; si están retraídos o irritables. Si se vuelven
"respondones".
2)
Si han cambiado los hábitos de dormir. Si duerme mucho o poco, si tarda
en dormirse. ¿Se siente inexplicablemente muy cansado durante el día?
3)
Si es un niño pequeño y usted debe dejarlo en una guardería, ¿ha
observado si está muy irritable cuando lo deja allí por la mañana y
cuando pasa a recogerlo por la tarde?
4)
Si ya el niño va a la escuela, ¿está de pronto obteniendo malas
calificaciones? ¿Está involucrado a menudo en discusiones y reyertas?
¿Se muestra poco cooperativo con los maestros o interrumpe las clases?
5)
¿No tiene al parecer amiguitos de su edad con los que se reúne para
jugar o realizar cualquier otra actividad?
¿Se
pasa mucho tiempo a solas, retraído, encerrado en su cuarto?
Definitivamente,
le aburren los demás niños de su edad...
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Comer fuera con los niños
Comer fuera con los niños puede resultar difícil. A
continuación, se presentan algunas ideas para hacerle más fácil su próxima
visita con los niños a un restaurante.
-
Averigüe acerca del restaurante antes de ir.
¿Aceptan niños? ¿Tienen sillas altas, asientos para niños y menús
infantiles?
-
No salga a comer tarde, hágalo temprano. Así
evitará las multitudes y le servirán con más rapidez.
-
Trate de mantener ocupados a los niños.
Siéntelos junto a una ventana de modo que la gente y los autos que pasan
ayuden a distraer al niño. Si no puede conseguir una mesa junto a una
ventana, al menos trate de que los sienten junto a una pared o en un lugar
apartado.
-
Lleve juguetes y algo que le guste comer a los
niños pero que no les quite el apetito completamente de manera que se
mantengan distraídos hasta que sirvan la comida. También, puede ordenar un
aperitivo o pídale al camarero que tan pronto como le sea posible les
traiga galletas a los niños.
-
En el caso de los niños mayores, explíqueles de
antemano el comportamiento que se espera de ellos en el restaurante.
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