Cuando los fondos son escasos y se tiene dificultad para estirar el dinero para
la comida, haga un esfuerzo por comer sanamente. Planificar con antelación,
tomando algunos atajos, le ahorrará tiempo y dinero con la comida. Vale la pena
el esfuerzo de aprender a estirar el dinero para la comida en aras de una mejor
salud. No es difícil hacerlo, si dedica uno el tiempo necesario para hacer un
plan con creatividad y cuidado.
Haga una lista de compras antes de ir a comprar comestibles. Así evita hacerlo
de manera impulsiva. También se evita viajes innecesarios a la tienda o
supermercado. Haga una lista de todo lo que necesite comprar en el supermercado
y manténgala a la vista.
Revise los anuncios de las tiendas y los especiales. Compre alimentos, como
frutas, vegetales y pescado, cuando estén en oferta, que es cuando generalmente
están en temporada y por lo tanto son más frescos.
Surta alimentos básicos como harina, arroz y pasta cuando estén en especial.
No haga las compras cuando tenga hambre, para no sucumbir a la tentación.
Lea las etiquetas y compare los precios para comprar lo que le resulte más
favorable.
Use cupones, pero sólo para productos que usted compra normalmente, ya que
éstos pueden consumir mucho dinero si se usan a la ligera.
Incluya menos carne y más frijoles en sus comidas. Los frijoles enlatados, como
los rojos o garbanzos, podrían ser más fáciles de usar que los frijoles secos.
Surta la despensa y el refrigerador con alimentos rápidos de preparar para
ahorrar tiempo y dinero.
Empiece con lo básico- Los alimentos básicos son los que usted come todo el
tiempo, incluso, todos los días. Mantenga su despensa, refrigerador y
congelador bien surtidos con sus alimentos básicos favoritos, para así poder
hacer comidas rápidas y saludables.
Los alimentos básicos para su familia podrían ser:
Leche, huevos, yogur, requesón, pan, tortillas, pan de pita, harina, crema de
cacahuate, frijoles (secos y enlatados), lentejas y chícharos, tomates
enlatados, atún enlatado, hamburguesas vegetales congeladas, nueces, arroz,
pasta y fideos, papas, ajo, cebollas, pasas, frutas y vegetales (congelados,
enlatados y frescos), aceite comestible.
No olvide el sabor
Las especias, hierbas y condimentos, como la salsa de soya y cualquier otra
salsa, también pueden hacer que los alimentos simples tengan un sabor especial.