Una vez que hemos elegido la especie, la debemos examinar detenidamente,
teniendo en cuenta lo siguiente:
Externamente la planta debe estar sana. Mire con detenimiento las ramas, hojas
y flores, asegurándose de que no tenga parásitos (pulgones, cochinillas, etc),
ni enfermedades, ni esté dañada o tenga hojas amarillas o secas.
La planta debe estar proporcionada: la parte aérea debe estar compensada con el
tamaño de la maceta.
Levante la maceta y observe los agujeros de drenaje: por allí no deben salir
raíces.
Extraiga el cepellón (conjunto de raíces y substrato) del contenedor o maceta.
Para ello sujete la planta con una mano alrededor de la base del tallo y golpee
suavemente el borde de la maceta hacia abajo con la otra mano. Al retirar la
maceta, el cepellón no se debe deshacer. Si lo hace, es porque dicha planta
tiene un mal sistema radicular o está recién trasplantada y se debe desechar.
Las raíces deben ser abundantes, de color claro (lo que indica buena salud y
crecimiento). Deseche toda planta con raíces muy oscuras o blandas, lo cual es
signo de que están podridas por encharcamiento.
Si se trata de plantas de flor, elija las que tengan capullos sin abrir. Si la
escoge con casi todos los capullos ya abiertos, la floración durará poco en
casa.
En general es preferible elegir plantas pequeñas. A parte de ser más
económicas, se aclimatarán más fácilmente a las condiciones de su vivienda.
No dude en preguntar al vendedor sobre las características y cuidados de la
planta.
Por último, trate de no trasplantar plantas recién compradas pues no solo
suelen venir ya abonadas para unos meses, sino que bastante stress les va a
crear el traslado a casa para encima añadirles el que les produce un
trasplante. Por lo tanto aclimátelas primero a su nuevo ‘hogar’ y al menos
hasta 20 días después la puede trasplantar, si es que desea hacerlo. Esta
precaución es especialmente aplicable a plantas que se hallen en plena
floración, pues están en un momento muy delicado y un trasplante puede ser
totalmente desaconsejable, aunque depende de la especie.