Instale chapas de seguridad en las puertas que dan a la calle. Las llaves de
las puertas debe manejarlas únicamente usted y su familia. Si no, cambie las
guardas.
Mediante una mirilla, citófono o de ser posible, desde una ventana adyacente,
fíjese quién está en la puerta antes de abrir. Alerte a su familia y al
servicio doméstico sobre el peligro de falsos vendedores ambulantes,
fotógrafos, promotores etc.
Asegúrese de que las personas que llegan a su residencia en función de
autoridad o arreglo de servicios públicos estén debidamente acreditados como
tales. Confirme con las respectivas entidades.
Instale seguros o rejas en las ventanas de la primera planta y en cualquier
piso de fácil acceso, especialmente en aquellos que no estén a la vista de los
transeúntes. Cualquier ventana que no se utilice regularmente, debe sellarse
con tornillos al marco.
Instale cortinas pesadas en las habitaciones que la familia utiliza con más
frecuencia y cerciórese de que se cierren al atardecer.
Ilumine las entradas a su casa y garaje con luces de exterior colocadas fuera
del alcance de extraños. Cerciórese de que se utilicen con frecuencia.
Deje una luz prendida de noche en el área de la puerta de entrada.
Tenga a la mano luces adicionales como lámparas de gasolina, velas o linternas.
Propicie el crecimiento de árboles o arbustos en los límites de su jardín que
impidan el acceso. Conserve las cercas en buen estado. Debe evitarse la
visibilidad hacia las habitaciones que se utilicen con mayor frecuencia.
Retire o recorte los arbustos mas cercanos a la casa, especialmente los que
estén cerca de caminos o entradas al garaje, para evitar que se oculten
personas o cosas.
Haga un recorrido de seguridad todas las noches antes de acostarse, para
asegurarse de que las puertas y ventanas estén todas con llave.
Trate al visitante que llega tarde en la noche, conózcalo o no, con mucha
desconfianza.
Mantenga una lista con los números telefónicos de emergencia y colóquela en un
lugar identificado. Informe de esto a todos los miembros de la familia.
En caso de robo, llame a la policía, mantenga la calma, no toque ni mueva nada,
haga un inventario de lo perdido y formule la denuncia.
Estudie la posibilidad de tener un perro que al ladrar le avisará la presencia
de extraños.
Mantenga la serenidad si encuentra un extraño en su casa. La ley le garantiza
sus derechos y lo protege en el uso de la legítima defensa.
Nunca dude en pedir ayuda al primer indicio de sospecha.
Nunca abra la puerta automáticamente: verifique primero quién es.
Nunca abra la puerta si es una persona que parece sospechosa: pida ayuda
primero.
Nunca permitir que se hagan duplicados de las llaves, sin su
autorización.
Nunca deje las llaves debajo del tapete, en el dintel de la puerta o en
cualquier lugar que pueda ser un escondite obvio. Es preferible que cada
miembro adulto de la familia disponga de su propia llave.
Nunca rotule sus llaves de forma en que se puedan identificar
fácilmente. Se debe utilizar un código de colores para identificarlas.
Nunca deje la casa a oscuras cuando salga. Estudie la posibilidad de
instalar algún dispositivo automático que prenda una luz interior y todas las
luces exteriores al oscurecer.