Enviado por Teresita de Jesús Gil Montero
Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los
días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia: tu fuerza y tu convicción no tiene edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada hay una de partida. Detrás de cada logro
hay otro desafió.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que te abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima
te tengan respeto.
Cuando por causa de los años no puedas correr, trota; cuando no puedas
caminar usa el bastón.
¡¡¡¡Pero nunca te detengas!!!!
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