Un jovencito construyó un botecito con mucho cuidado. Al llevarlo a un río
para probarlo, se lo llevó la corriente.
Triste se fue a su casa. Poco tiempo después lo vio en la vitrina de una
tienda.
Entró y lo reclamó como suyo, pero el vendedor le explicó que lo había
comprado y que por eso no se lo podía dar a menos que le pagara el precio
que le había costado.
El Jovencito no tenía dinero y entonces se puso a trabajar duramente hasta
conseguir el dinero.
Entonces fue a la tienda y compró el botecito.
Entonces le dijo: "Querido botecito ahora te amo doblemente, primero,
porque te hice, y segundo porque te compré."
¿Cuanto más crees que te ama Dios?, si primero te creó a su imagen y
semejanza, luego envió a su único hijo al mundo para pagar el más alto
precio que jamás alguien haya pagado en la tierra, por ti y por mí.