Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
Servid a Jehová con alegría;
 Venid ante su presencia con regocijo.
Salmos 100:1-2

 


La Casa Quemada

Siguiente / Indice-Meditaciones / Anterior / Subscríbase al Boletín / Dénos su Opinón

.

Reflexiones - Y05Art0915

 La Casa Quemada

 

 

.

Autor: Desconocido.

Cierto hombre salió una vez de viaje en avión. Era un hombre temeroso de Dios y sabía que Dios lo protegería. Durante el viaje, mientras volaban sobre el mar, uno de los dos motores falló y el piloto tuvo que hacer un amarizaje forzoso en el océano. Casi todos murieron, pero este hombre logró agarrarse a alguna cosa que lo conservó flotando sobre el agua. Estuvo mucho tiempo a la deriva y después de algunos días llegó a una isla deshabitada.

Al llegar a la playa, cansado pero sano, agradeció a Dios por su liberación maravillosa de la muerte.

Consiguió alimentarse de peces y hierbas. También consiguió derrumbar algunos árboles y con mucho esfuerzo logró construirse una choza. No era una gran cosa, más bien era tosca con palos y hojas. Pero para este hombre era su casa.

El hombre quedó satisfecho y una vez más agradeció a Dios, porque ahora podría dormir tranquilo y sin miedo a los animales salvajes que pudiesen existir en la isla.

Un día él estaba pescando, y cuando terminó, había atrapado muchos peces. Con el resultado de la pesca quedó muy satisfecho pues la comida era abundante. Pero al darse la vuelta en dirección a su casa, cuál no fue el tamaño de su decepción al ver que su casa estaba totalmente en llamas, incendiada.

Él se sentó sobre una piedra, llorando y diciendo en sus lamentos: "¿Cómo es que el Señor puede dejar que esto me ocurra? El Señor sabe que yo necesito mucho de esa casa, para poderme abrigar y proteger, y ahora deja que mi casa se queme toda, el Señor no tiene compasión de mí". En ese mismo instante, una mano se posó sobre su hombro y oyó una voz diciendo: ¿Vamos joven? -Él se dio vuelta para ver quien le estaba hablando, y cuál no fue su sorpresa cuando vio al frente suyo un marinero todo uniformado que le decía: "Vamos joven, hemos venido a rescatarlo". "¿Pero cómo es posible? ¿Cómo supieron ustedes. que yo estaba aquí?" "Ah, amigo, vimos sus señales de humo pidiendo socorro. El capitán del barco ordenó que el barco se detuviese y mandó que en aquel bote viniéramos a buscarlo." Los dos subieron al bote y así el hombre fue llevado al barco que luego lo llevaría de vuelta con sus seres queridos.

¿Cuántas veces nuestra casa se quema y nos quejamos como aquel hombre lo hizo? En la Biblia, en Romanos 8:28 leemos que todas las cosas contribuyen al bien de aquellos que aman a Dios. A veces es muy difícil aceptar esto, pero ES ASÍ . Es preciso aceptarlo y confiar en Dios.

Autor: Desconocido


Escriba a:  

    |  Su opinión |

 

Siguiente / Indice-Meditaciones / Anterior

 Copyright © 2000-2007 [Adorador.com]. Todos los derechos reservados.
 Si desea comunicarnos problemas en la Web escriba a: , mencionando el título de la página.