|
Por causa de haber llegado a un estado de adicción al alcohol, perdí el respeto de mi familia y fué afectada la relación dentro del núcleo familiar.
Estuve a punto de divorciarme y hasta llegué a intentar suicidarme.
Cuando lo vi todo perdido y reconocí que yo era impotente para enfrentar la vida, entonces, volví mis ojos al Señor, reconocí mi pecado y mi insuficiencia para luchar contra el mismo. Pedí a Dios que me perdonara y que me ayudara a cambiar. El Señor me perdonó y me hizo una nueva criatura.
Y todo no quedó ahí. Dios me devolvió el respeto de mi familia y restauró nuestras relaciones.
Por eso, cuando yo observo a mi esposo, mis hijos, mi nieto y mis nietas, tengo que reconocer que son
un " Regalo De Dios".
Por tal motivo he titulado así esta canción, siguiendo el impulso de mi corazón
para expresar públicamente un agradecimiento al Señor por tan grande bendición
recibida.
Tu hermana en Cristo y amiga,
María De Los Angeles
Para escuchar la canción haga clik en el título
Al Señor yo le doy gracias
Porque en su infinito amor
Un ramo de lindas flores
A mi vida regaló
Las hay pequeñas y hermosas
Abiertas y por abrir
\\Pero todas son preciosas\\
Son preciosas para mí
En esas flores no hay
Ni espinas ni un gajo seco
Son frescas como las aguas
Con la fragancia del cielo
En unas veo a mi esposo
Dándome su protección
En otras veo a mis hijos
Llenándome con su amor
Y en las más lindas y tiernas
Allí yo puedo admirar
\\A mi nieto y mis nietas
La alegría de mi hogar\\
Ese es el ramo de flores
Que el Señor me regaló
Un regalo muy precioso
Mi esposo, mis hijos, mis nietos
Son un regalo de Dios
Presiona
aquí para escuchar "Regalo de Dios"
" De modo que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron;
he aquí todas son hechas nuevas.
Y todo esto proviene de Dios,
quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo,
y nos dió el ministerio de la reconciliación;
que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo,
no tomándole en cuenta a los hombres sus pecados,
y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
II de Co. 5:17-19
Escriba
a:
| Subir
| Entrada | Su comentario | |